MÔf Pensamiento 190.715!!!…Pensamiento ERÓTICO y dibujo de UNASinvergüenza en Tren…

Escanear 1

Sacó, la tentación de la maleta, y digo tentación porque ninguna serpiente del paraíso podría humedecerla tanto como todas las habilidades que podrían surgir de aquella cuerda.
Ya podía visualizarse llena de nudos y sin embargo más libre que nunca, sabía que un simple y pequeño roce sería mejor que cualquier caricia, y con esto me refiero, a cualquier caricia de las llamadas comunes, ellos no eran habituales del mundo, sino los propietarios de su mundo.
La deslizò entre sus manos y ella temblaba en columpios de excitaciòn, miraba sus ojos con curiosidad y tranquila, le había dado permiso, jamás lo habría hecho sin su consentimiento.
Una mirada hecha de las mismas brasas que el infierno que revelaba un deseo feroz.
Empezò a repasar en su mente por qué parte del cuerpo empezaría, excitado por la incertidumbre que despertaba en ella.
Un principio que daba comienzo por su boca y un final que abrochaba sus ojos, esto sería lo último que taparía, lo tenía claro, necesitaba que ella observase todo el proceso para perpetuarlo en ambas memorias.
Con su boca amordazada le habló con sus pupilas, pedían más, él lo sabía, tenía entre sus manos un acelerador sin freno.
Atò sus manos y como hilvanada continuò hacia abajo pasando entre sus piernas, rozando su coño hambriento, también su culo y dividiendo en dos su espalda llegò a sus brazos.
Pasó dando dos vueltas por debajo y encima de sus pechos, dejándolos libres, a su entera disposición. …
Bajò a su cintura a la que dio cuatro vueltas, el siguiente paso eran sus pies, pero no quería juntarlos, sino separarlos, así que miró hacia las patas de la cama y utilizò ambas para su disfrute, eso le permitiría jugar con su humedad…

Aquel olor a cuerda se entremezclaba con todo el aroma que desprendían sus sexos volando en la habitación.
Lo miraba en su maquinado proceso por buscar su placer, lo estaba consiguiendo. Toda aquella atención para ella sola, le hacia sentirse única. Se retorcía, gemía, chorreaba….
Se sentía sumisa, o lo que es lo mismo, poderosa.
La excitación de no saber que vendría después, y el roce en su piel LE PROVOCABA RETORCERSE, él se lo impedía en compases de azotes donde bailaba el látigo sobre su piel, ella lo recibía agradecida. Estar a su disposición, indefensa, violando y activando a la vez todos sus sentidos, matando tabúes y despertando sensibilidad hasta un punto extremo, un punto llamado infinito. Allí se encontrarían, libres, solos, ampliados, abiertos, en definitiva, DIOSES.
Aún podía mirarlo, y eso, sería por poco tiempo, lo presentía.
Nerviosa, ansiosa, sus ojos pedían más, entonces él se empalmò y ella pudo sentirse dichosa, tarde o temprano la penetraría, no sabía cuando, pero no le importaba, no sabía por donde, pero podía sentir como el mundo, fuera, al otro lado de la ventana, crepitaba en llamas, sin embargo, el fuego estaba allí, cuatro paredes, todo su mundo en aquel momento, mejor dicho, el auténtico.
Quitò su mordaza un momento y la puso en sus ojos ciegos, ahora todos sus sentidos veían, imaginaban…
Desenroscó su botella y la llevò a su nariz, ella sonriò, lo que supuso un latigazo que luego él acariciò, se acercò a su boca, le dio de beber, solo un poco y le dijo:
– por ahora es suficiente, si tienes sed, tendrás que ganártelo. Y empezò a tocar su polla con la imagen que ella le proporcionaba, dando pequeños golpecitos con el DiosGlande en sus labios, su boca sedienta, aquella boca que sabía pronto recibiría, su semen.
Deseaba llenársela ya, pero lo retrasaba para que fuese más intenso, más penitente, màs valioso, más abundante y más feroz.
No podía verlo y eso lo ponía cachondo, no podía tocarlo y eso le provocaba poder sobre ella, era solo suya, quería destrozarla, follarla , crucificarla y patentarla para si.
Le soltó los pies y la puso de rodillas, ató su pelo con una coleta y tirándole de ella la llevò hacia su sexo y le dijo:
– ¿crees qué lo mereces?, saca tu lengua, PUTA, chúpalo y no se te ocurra hacer que me corra porque para que esto finalice aún queda mucho.
Su lengua se apoderó del deseo que sentía , toda ella ardía, chupaba, lamía, la quería entera en su boca, quería aquel semen en su garganta, lo quería ya, se sentía dichosa de tenerla entre sus dientes, iba a conseguirlo, la notaba tan dura e hinchada que sabía que lo conseguiría. Pero en un sobresalto sintió como la cogiò por el pelo y la apartò. Sabía lo que venía después. Y el látigo bailò de nuevo sonando contra su piel, satisfecho y lastimante, un gemido de placer y de dolor matò con un eco, el silencio de la habitación.
Sentía como le gustaba y no pudo resistirse azotarla de nuevo, una y otra vez, así hasta veinte más.
Luego mirò su cara, se acercò y la besó. Se lo había ganado.
Y le dijo en su oído, ahora empleando su nombre:
-Cape, lo has hecho bien, voy a desatarte, estás muy cachonda, lo sé. Tu coño ahogado va a matarme, voy a tener que penetrarte ya, no aguanto más. Quiero correrme en tu coño, y en tu boca y en tu culo. También en tu piel. Y sobre todo en tu alma. Quiero llenarte de leche, de mi leche sagrada.

 

By/Feito/Por MÔf LaSinvergüenza…Relato erótico, qué espero ayude algun@  a desnudar el ALMA, cómo a Cape se la desnuda SuLOBO…

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